Etel tenía siete años cuando la separaron de su familia. No volvió a casa.
Desde una infancia marcada por el abandono hasta una madurez tejida con silencios y coraje, La vida en tres vuelcos narra el viaje íntimo de una mujer que aprendió a resistir, amar en secreto y vivir con dignidad en un mundo que nunca le fue fácil.
A su lado, Camilo y Alejo viven una historia imposible, un amor prohibido en una época que no perdonaba. Juntos, los tres desafiarán los límites del deber, el miedo y la moral.
Una novela que duele, conmueve y se queda contigo.
Reseña
La escritora sorprende con otra novela histórica, sin perder su estilo, y haciendo otro guiño a su tierra asturiana. Nos encontramos con una historia muy conmovedora y realista de lo que pasa en una España de los años 40, cuando la sociedad no miraba bien a los homosexuales ni a las personas que decidían ser solteronas.
Cada vuelco es comparado con el cocido madrileño.
Etel es un personaje con su propia personalidad, muy generosa.
Probablemente pocas mujeres accederían a casarse con un homosexual para conseguir ser libres en otro país. Camilo es un personaje que muestra su lado más tierno y que pasa por un calvario por su orientación sexual.
Los personajes están muy logrados con la fuerza necesaria, no son personajes planos; al contrario, van creciendo a la par que va evolucionando el libro.
La trama que nos encontramos puede resultar enrevesada, pero es como la vida misma: nos muestra todas las dificultades por las que pasaban las familias en los pueblos rurales y cómo es la vida en una ciudad. Todos los personajes de una u otra manera son necesarios para la historia.
Es una lectura adictiva para todo tipo de público.
